Uno de los oficiales de la Policía reveló que este es el quinto artefacto que logran desactivar en lo que va del año, por lo que de inmediato personal especializado inició las investigaciones de rigor para tratar de dar con los autores del mismo.
Luego de desactivar el aparato se hizo una detonación controlada para evitar la destrucción de vehículos dejados en el parqueadero del lugar.
Se comentó que el dueño de la licorería venía siendo extorsionado y había recibido amenazas por parte de los delincuentes.