Un solo indicio balístico se encontró en la escena del crimen el que lo recibió en el cráneo por lo que quedó bañado en su propia sangre.
El joven deja en la orfandad 4 niños menores de edad y residía en la cabecera parroquial de Tachina.
Los miembros de la Policía se hicieron presentes para iniciar las investigaciones correspondientes y tratar de dar con el paradero del sicario que asesinó a Steven Farías Macías.