El cuadro eléctrico recibió en su casa al conjunto sangolquileño, en donde buscaba revertir la serie, en que el elenco de Renato Paiva se adelantó por 3-1 en Quito, por lo que consiguieron el título en Guayaquil.
En el Capwell estaba permitido el 50 % de espectadores, esto es, unos 18.000. Sin embargo esto no se cumplió y el bombillo no colaboró con los controles ni los protocolos de bioseguridad.
Frente a esto, Zapata mencionó: “Teníamos todos los informes de lo que pasó en el Capwell, ¿pero qué sentido tenía sancionar al estadio si el campeonato había terminado?”. Además dijo que no pueden pagar justos por pecadores y que existen equipos que si cumplieron con lo solicitado, por lo que cuando LigaPro acuda al COE a pedir autorización para iniciar el torneo, se analizará estadio por estadio y se evaluará bien quién ha cumplido y quién no.
Dejó claro que este es un tema aún por resolver y se tomarán las medidas que correspondan cuando vaya a iniciar el campeonato.