Al menos dos atentados suicidas con bombas causaron decenas de muertos el jueves en las afueras del aeropuerto de Kabul, donde estaban concentradas miles de personas que intentaban huir de Afganistán y horas después de que Estados Unidos y sus aliados instaran a los afganos a abandonar el área debido a una amenaza del Estado Islámico. Entre las víctimas mortales hay personal militar norteamericano, confirmó el Pentágono.
La rama afgana del Estado Islámico (ISIS), que se autodenomina Estado de Khorasán (ISIS-K), se adjudicó los atentados suicidas registrados en el aeropuerto de Kabul.
De acuerdo con el general de EEUU, Kenneth F. Mckenzie, 12 militares estadounidenses murieron: 11 marines y un médico. Además, 15 soldados resultaron heridos.
“Varios civiles afganos también murieron y resultaron heridos en el atentado”, dijo el general.
McKenzie detalló que dos atacantes suicidas habían detonado explosivos cerca de Abbey Gate, la puerta principal de ingreso al aeropuerto de Kabul, y en el cercano Baron Hotel. Además, varios hombres armados del ISIS abrieron fuego contra civiles y fuerzas militares.