El gremio periodístico de esta ciudad fronteriza con Estados Unidos aún se estaba recuperando del asesinato del fotoperiodista Margarito Martínez el 17 de enero cuando Maldonado era disparada en su auto frente a su vivienda el pasado domingo.
No había pasado ni una semana. Demasiado incluso para una ciudad casi acostumbrada a sufrir altos niveles de violencia y para los reporteros que, de ser testigos de cinco homicidios diarios como promedio el año pasado, han pasado en 2022 a ser víctimas de ellos.
"Lourdes decía: 'A Margarito lo cazaron en su casa', sin saber que unas horas después la iban a matar igual a ella", le dijo a BBC Mundo aguantando el llanto frente a la funeraria Rocío Galván, periodista de Radio Fórmula.
Quien fuera su colega durante años como reporteras en Televisa recordaba a Maldonado como una mujer "valiente, sin filtros y visceral".