Dicha Catedral es un símbolo de Occidente pese a sus 850 años de existencia, por lo que se utilizarán los recursos donados para la reconstrucción de esta reliquia Paríseña que provocó novedad a nivel mundial.
Los trabajos han provocado reacciones a nivel interior y externo por la gran cantidad de árboles que se talan con esta finalidad pero la obra continuará para poner el templo católico al servicio de los feligreses de todo el mundo que llegan a Francia a visitar la misma.