El hallazgo de un niño de 3 años, enterrado hace 78 mil años en la cueva arqueológica de Panga, está cambiando está situación, relevando cómo las poblaciones de la Edad de Piedra Media que comenzó hace 280 mil años y terminó entre 50 y 25 mil años interactuaban con los muertos revelaron los investigadores en un reciente estudio, publicado en la revista Nature.